
Luego de varios años cerrado, orden de demolición, una iniciativa de resucitarlo en otra ubicación (al menos de nombre, previo al extinto Proa Calipso), varios intentos de remate y otros muchos ires y venires, finalmente a principios del 2011 volvió el Chez Gerald a su local original en Av. Perú, de la mano de los dueños del cercano Basko, por lo que no es raro encontrar algunas preparaciones similares (mismos proveedores).

Con la remodelación que duró unos meses, el amplísimo local fue remozado quedando muy iluminado por amplias ventanas y la cúpula transparente en el techo; cuenta en el sector restaurant con unas 100 mesas y el bar al otro extremo con una extensa y hermosa barra.

Para conocer más de la evolución, puede revisar el historial de noticias.
Tienen convenios con empresas de turismo por lo que en su visita podría encontrarse con una gran cantidad de comensales. No obstante, la atención no deja de ser rápida (cuentan con personal suficiente) y por lo general, será un almuerzo tranquilo con una gran vista al mar, claramente orientado a un público mayor.

Publicada está la carta CON PRECIOS incluídos por acá. De los platos que he probado hasta ahora, las "angulas" al pilpil ($16.000), en realidad probablemente puyes y algo gorditos, venían nadando en aceite de oliva bien caliente con ajo, cacho de cabra y merkén.

La Reineta Viñamarina ($7.900), filete de reineta con espárragos y pimentón, gratinada con queso rallado y servida como pastel.

Probando la mano del barman, pido el Bloody Mary ($3.800), llega bien preparado, con poco limón, buen jugo de tomates envasado, correctamente aliñado, adornan rama + hoja de apio y rodaja de limón. De los mejorcitos probados en la zona.

De las 12 machas parmesanas ($7.900) que dijo el mozo traía el plato al pedirlas, sólo llegaron 9 conchas con 1 macha en c/u. Al menos las que llegaron estaban bien buenas, blandas y buen gratinado.

El plato de Entraña Grillada ($9.900) con 2 trozos delgados (poco más de 150 gr.), a falta del puré rústico sugerido de la carta impresa, ofrecen el milhojas de papa. Sabroso.

En otras preparaciones, hay Lasaña Chez Gerald, Plateada al carmenere, Congrio a la Vasca, Spaghetti Fruto di Mare, Mero en costra de Merkén y Quínoa, Filete con salsa de Queso azul, Risotto de Locos y Olivas, Atún con Cus-Cús de camarones, Confit de pato y si quiere lucirse, 1/2 langosta de Juan Fernández ($40.000).
Siempre encontrará algún estacionamiento en la misma Av. Perú, así que no se haga problema por ir en vehículo.

Chez Gerald, Avenida Perú 496 esquina 6 Norte, Viña del Mar, V Región, Chile. http://www.chezgerald.com/
GERMÁN
























Una Pena
Ayer pasé a disfrutar de un rato agradable, junto a mi familia en la tarde a eso de las 20 hrs, al Chez Gerald, siendo los primeros en entrar al restaurante, con mis hijos, señora, cuñado y sobrino, PERO la atención, siendo que no había nadie más, dejó mucho que desear, lo primero que solicitamos fueron los platos de menú de niños y bebidas, luego de eso, unas machas a la parmesana y otras cosas para picar, lamentablemente, no llegaban las cosas y lo primero fueron las machas, quemadas, tostadas enteras, nada como la foto de éstas, las bebidas y el vinito balnco, luego las otras cosas para picar, pero los menús de niños, NADA, llegaba y llegaban clientes, no muchos, sino más bien 3 mesas más y a ellos, los atendían el descueve, pero a mis hijos y sobrino, nada, se nos acercó el supuesto dueño y trató de agilizarlo, llegando así 2 de 3 platos menu de niños, luego preguntamos por el restante menu de niño, pero el dueño o supuesto dueño, un tal Sebastián, que deja mucho que decir, cero pinta de dueño, realiza un gesto con la cara hacia abajo y gestila que querrá este H..., a lo cual reaccionamos, ya que lo vimos, pero bueno, se nos acercó, no le dijimos nada de la comida (machas quemadas), si no más bien enfoque al menu de niño que faltaba, se paró prepotente, me imagino, dado que era la segunda vez que venía a nuestra mesa (la primera se acercó él sólo de propia iniciativa, dado que nos vió que pregunatabamos por el plato de mi hijo), el tema está en que en lugar de explicarnos y pedir las disculpas del caso, nos ha dicho que si no nos gusta, nos paremos y nos vayamos sin pagar, algo insólito, ya que nunca en mi vida, me habían hechado de un lugar, ni siquiera en el colegio y menos aún con mis hijos de por medio. Por lo mismo, es que aprovecho este espacio, para avisarles a todos, que por favor, si llegan a ir a este Restaurante, no reclamen, no hagan uso de sus derechos, como consumidor, ya que perderán el tiempo, con decirles, que luego del horrible episodio, este personaje desapareció, creo yo, se dió cuenta del escándalo que hizo, de que la había embarrado, por no decir otra cosa, pero por nuestra parte, solicitamos la cuenta y nos retiramos, pero volver a éste, nunca más, eso está claro, comoles dije en un principio, fuimos los primeros y no nos atendieron como es debido, el supuesto dueño "Sebastián XXX", un roto y cero disculpa.
Con dos hijas en el ...
Con dos hijas en el St. Margarets, una verguenza que hayan apoderados así. No por la crítica (totalmente válida), sino por referirse a gente como rota y con apellido XXX. En la vida hay que tener un poco de altura de mira...